
Nuestra misión
El pueblo Kággaba, o kogui, como lo conocemos nosotros, al igual que los muiscas, pertenece a la familia lingüística chibcha. Ellos son los «guardianes de la armonía del mundo» y han venido al territorio precisamente a eso, a ofrecer sus servicios como puente hacia la espiritualidad, dentro de lo que su cosmovisión contempla. Su acción se apoya en el discurso sagrado que procede de los ancestros, de un remoto pasado que se actualiza al traer la Ley de Sé al presente y contaminar de sabiduría a quien, con mente abierta, entran en contacto con ellos.
Hace ya varios años que un mama kogui sintió el llamado de la Ley de Origen que le indicaba que debía asentarse en el altiplano cundiboyacense. Llegó a un paraje cercano al desierto de La Candelaria, en Ráquira; allí creó comunidad y llevó la Ley a los muiscas mestizos que estaban en la zona. Cumplió su misión hasta cuando retornó a Sé. Se trataba de mama Luca, suegro de mama Awisen, quien recogió el legado del linaje de su jaba, su mujer, y se asentó en una vereda de Saboyá con su familia para continuar la misión.
Nací en Simka. Venimos de las montañas y estamos en Cundinamarca ya 5 años. Mama Luca fue el abuelo de mi mujer. Él vino a levantar la memoria y devolver la sabiduría y enseñarla aquí, porque fue invitado por los antiguos. Se quedó aquí 9 años y después se fue con Sé (murió). Mi suegro, mamo Senshina, cogió los materiales que mamo Luca dejó y continuó su trabajo. Continuó en Saboyá. Yo soy mamo de la Sierra. Visité a mamo Senshina y consulté mi zhatkua y vi que mi deber era quedarme aquí en este territorio. Después de 5 años cumpliendo la Ley de Sé con todos sus protocolos, fui dirigido a Chiquinquirá, en el lugar de entregar la sabiduría.
Compré un terreno. No sabía por qué compraba este terreno. Paseé por aquí y vi casacadas y cuevas. Allí, la cultura Chibcha escondía sus máscaras, por eso compré este terreno. Nosotros tocamos la música del Origen y hacemos Alunazhiguashi y Zhalagueshi (Aganguashi y Zhonagueshi). Significa ordenar los pensamientos.
Hacemos danzas sagradas para sanar lo que se enfermó y lo que fue manchado por los pensamientos negativos en la naturaleza. Cumplimos esta misión. Yo viajo a la sierra cada 3 meses. Nosotros estamos conectados con la Madre Tierra y con el mundo espiritual. La naturaleza es un ser como nosotros Si la respetamos, ella nos respetará. Ella nos nutre y nosotros también la nutrimos. Es un respeto mutuo.
Todos utilizamos móviles, relojes, ordenadores. Entonces tenemos que unirnos y aprender Alunazhiguashi y Zhalagueshi (Aganguashi y Zhonagueshi). Nosotros enseñamos este ritual. Si no limpiáis vuestra mente, estáis perdidos. Si os quedáis en el mundo material, estáis perdidos. Debéis creer en los seres de la naturaleza. Yo soy el puente de la sabiduría. Solo cumplo para enseñar lo que sé.
Mamo Awisen significa: "el que mantiene el equilibrio"

Estancia en la comunidad Kogi Wiwa de Makudzuimke en Boyacá
¿Qué actividades proponemos?
- Trabajos agrícolas, reconexión con el ciclo natural / Aprendizaje y/o perfeccionamento del tejido: técnicas ancestrales
- Aprendizaje y/o perfeccionamento de joyería ancestral: pulseras, collares, técnicas y motivos indígenas
- Aprendizaje y/o perfeccionamento de conocimientos de plantas medicinales: enseňanzas en la recolección, la elaboración de remedios y su utilización- Aprendizaje y/o perfeccionamento de bailes y cantos ancestrales para armonizar todas las energías
- Círculos de palabra: salud mental, sanación de traumas, introspección y meditación: técnica del aganguashi y zhonagueshi
- Cuidados de mujeres y niňos: técnicas y enseňanzas ancestrales prácticas para la vida cotidiana
- Masajes de lesiones, posparto, preventivos: técnicas y enseňanzas ancestrales
- Cosmogonía y cosmovisión: la palabra alrededor del fuego / Caminatas a lugares de energía y sagrados
¿Qué se necesita?