El tejido

El mundo nació con el tejido. Al principio del mundo, no existía nada material. Los padres pensaban el mundo pero ninguno se atrevía a consolidarlo en materia. Abu Monsa una madre creadora, sabía que existía una niña muy rebelde, a veces furiosa que lograba herir cuando se le acercaban. Era una planta espinosa, era fuerte y reacia.

Abu Monsa supo que ella custodiaba algo importante por dentro, al hablarle con voz dulce, supo que aquella niña llevaba los hilos que podían sostener el mundo material. Abu Monsa así conoció "Bi" la madre del fique, quien le enseñó su fortaleza, su resistencia espiritual y su capacidad de hacerse materia. Ahora Abu Monsa teniendo el principio de la materia pensaba qué hacer con ella.

Una noche pensó y pensó, recordaba y visualizaba, y así entendió debía ser el mundo material, viniendo y volviendo, recordando y haciendo, pensando y tejiendo. Sabía que "Bi" la planta de fique era rebelde y tenía espinas, sabía que debía hilarla y moverla, sacando su esencia sin herirla y sin herirse, sacar lo mejor de ambos para andar por el mundo.

Así nació el mundo, así tejen desde entonces las mujeres Wiwa, haciendo el mundo en procura de no herir ni ser heridas, ni en su pensamiento ni en la materia. Nacen y crecen con ese principio de vida; tejer para vivir, pensar para no herir…