Todo para cuidar - Conexión a la Madre - Volver al orígen - Amor por todo: nuestro propósito en la Tierra 

El sentido y propósito de la vida en tierra es el cuidado mutuo

Estamos aquí para vivir en armonía con todos los elementos y los seres vivos. Es nuestro próposito y sentido. Pero lo hemos olvidado y nos hemos aferrado a la materia. Los Kogi tienen todavía la memoria de la vida. Y nos la quieren transmitir para que reparemos el daňo que hemos hecho: a nosotros mismos y a la Madre Tierra.

¿Qué pasa si vivimos en la materia sin cuidar, sin respetar, sin conexión ni cuidado a la Madre Tierra?

Cuando nos centramos solamente en la materia no vivimos equilibrados. Podemos llevar una vida más o menos normal, pero tarde o temprano nos desequilibramos: algo no encaja, algo nos falta, no percibimos el sentido o el próposito de la vida. Es así que se manifiesta la desconexión de nuestra esencia y de la esencia de la vida. Los Kogi nos enseňan cómo recuperarla.

Donde están los padres espirituales 


Cuando los mamos Kogui Wiwa hablan de los seres que habitan Siken, explican que "no es un mundo ni aquí, ni allí, ni debajo de la tierra, ni en el cielo. Está alrededor nuestro. Es lo que no vemos." Cuando me despierto de noche, a veces siento que la oscuridad esta habitada y que desde un lugar en ella unos seres me observan. ¿Será ese el mundo invisible? ¿Serán ellos los padres espirituales?. "Ellos nos acompaňan siempre. Ellos son los que detienen la energía para que nosotros podamos vivir en la materia. Si no existieran ellos, nuestro universo no existiría."

"Cada elemento tiene sus padres espirituales, Jaba y Jate, Abu y Ade. El fuego, el aire, la lluvia...También tienen padres espirituales los animales. Hasta el insecto más ínfimo tiene a sus padres espirituales que lo cuidan desde Siken. Las plantas, las rocas, el agua, los planetas, la luz, las piedras. Todo es vida y creación, y todo tiene un código, una música, un adn, una raíz que está en el mundo espiritual. Los padres espirituales cuidan todo, para que todo pueda vivir en el mundo material. Nosotros, la humanidad, también tenemos a nuestros padres, nuestros guías. Así como ellos nos cuidan, nosotros debemos cuidarlos."

Para que nuestros padres espirituales (que están en Aluna y rigen todo desde allí) puedan equilibrar todo lo que existe, ellos necesitan también energía. Ellos dan, entregan y cuidan. Pero no pueden vaciarse de su energía. Todo lo que está vivo les da también energía. Del mismo modo que nuestros padres espirituales nos alimentan con energía, nosotros les debemos entregar nuestras energías. Es lo que hacemos durante Aganguashi. Hoy en día, nuestros padres están hambrientos y frágiles. Están debilitados y abandonados. Los hemos abandonado. Solo los indígenas Kogi Wiwa y otras etnias seguimos ofrendándoles. Pero ya no somos suficientes para colmar nuestra deuda. Este desequilibrio se manifiesta en el mundo material y provoca enfermedades, guerras, cataclismos...¿Por qué? Porque ya no pueden mantener el equilibrio de todo lo vivo.