Agua solo hay una

El agua es muy importante, sin agua no hay vida. Todos los días debemos agradecer el agua usada para el baňo, o el consumo, o el lavado de boca o manos. Si no valoramos el agua, se pueden secar las lagunas, todos los arroyos. La humanidad se acabaría. Cuando dejemos de hacer pago, (ofrendas, pagamentos) el agua comenzará a enfermarse y contaminarse. Asimismo el aire es un nivel del agua. Nosotros manchamos el agua cuando nos lavamos y limpiamos nuestras impurezas en ella, y si después no hacemos Aganguashi y no pagamos por el agua, la estamos contaminando.
El agua tiene su ciclo material y espiritual. Se filtra en el mundo material y se quema y se convierte en vapor, en nube, y después llueve y se autocuida. Se autoregula. Pero el agua de nuestro planeta es siempre la misma.
Si el agua está contaminada y no pagamos, vuelve también contaminada, y llueve contaminada, ácida. Provoca erosiones, crecidas y daňa el campo y las ciudades. Por eso debemos purificar los elementos haciendo Aganguashi y Zhona gueshi. Tenemos que cuidar el agua porque la utilizamos todos los días para muchas cosas.
El agua es sagrada. Está conectada con la sangre, con todos los seres vivos, con el oro y con los alimentos. El agua nace en Ňiňuglan. Su principio está en Aluna, donde nace la luz y el órden. El agua espiritual está conectada con los pensamientos de la humanidad. Debe cuidar el agua desde nuestros pensamientos. Cuando ya no se cumpla la Ley de Sé, el agua se deteriorará. Será la enfermedad blanca. Para sanar y purificar el agua, desde nuestros pensamientos, imaginamos objetos en cuarzo de oro durante el Aganguashi. Después los entregamos en manantiales, lagos o ríos. Los entregamos allí para los padres espirituales del agua: Ňimakú y Ňiweken. Ninuglan Tukuažiža: significa el agua y sus caminos, el agua visible e invisible. La madre Tukuažiža Jaba Kuan permite el desarrollo del agua. El agua apareció en Alubeyu. Se hizo Gon (nació, se construyó) en Golwaké. Es el espacio de todos los nacederos del mundo. En Imandue Ninekun, nació y se posicionó toda el agua de los cerros.
Hory
Las montañas son muy importantes y hay que cuidarlas, ya que gracias a ellas hay agua. La montaña representa al hombre, pero en el hombre están las dos energías, la masculina y la femenina. Cuando el hombre cuida a su pareja, su pensamiento, su unidad con la esposa, su sexo, sus semillas que son sus hijos y tiene ese pensamiento de relacionarse con la naturaleza y cuidarla, lo mismo que si cuida a su pareja, entonces ahí es una montaña por la que fluye la verdadera agua limpia.
